Es curioso

Es extraña la unión que tienes con los escenarios de tu niñez. Con las imágenes de tus recuerdos. Para la mayoría de la gente la imagen idealizada de un paisaje será algo parecido a un prado con unas montañas de fondo y algo de bosque. Quizá hasta con un riachuelo.

Lo que seguro que no suele venir a la mente es una llanura ondulante con un mar de viñas salpicado con unos cuantos olivares. Nací en Castilla y el pueblo de mi padre está en el corazón de la Mancha. Cuando miro ese tipo de paisajes austeros me invade una sensación de calma e inevitablemente me vuelco en mis pensamientos y recuerdos. Entiendo que mucha gente no vea más que un secarral sin mayor interés, ellos se lo pierden. Para mí es hermoso.

Haber crecido en esta parte del mundo influye en que valore ciertas cosas que para otros no tienen valor o son hasta incomodas. Noches calurosas que invitan a festejar, tardes de sol abrasador en las que buscar una buena sombra para ver pasar el tiempo. Pensando en soledad o charlando con amigos. O esos días de invierno, fríos pero con el cielo completamente azul en los que un poco de sol es más que bienvenido.

Y estos son los pensamientos que vinieron a mi cabeza el otro día al ver la foto que publicaba Bianka.

Curioso como funciona la cabeza.

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