Cosas que pasan cuando dos ideas se encuentran
Justo hoy viniendo en el metro he tenido uno de esos momentos en los que dos neuronas hayan el camino de una a la otra y se produce lo que Steven Johnson llama corazonadas.
Estoy acabando de leer Brain Rules de John Medina. En el último capítulo de este libro habla de la potencia que tiene nuestro instinto de exploración, y de como la curiosidad innata de los bebés les empuja a realizar experimentos de prueba y error de manera inconsciente. Esta capacidad junto con las especiales características de las neuronas especulares determinan las dos maneras en las que aprendemos los seres humanos: prueba y error y observación de nuestros semejantes.
Una de las ideas que desarrolla John Medina es que el entorno de un hospital universitario potencia tanto el servicio prestado como la generación de conocimiento.
By combining traditional book-learninig and a teaching hospital, the student gets an unostructed view of what they are getting into while they are going through it
El bueno de John es profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, y como la cabra tira al monte el ejemplo que se le ocurrió es el de un hospital.
Para los que los hospitales nos dan un poco de respeto creo que podríamos utilizar el ejemplo de un taller especial en vez de un hospital universitario, un taller con aulas en las que enseñan profesores con experiencia laboral en la materia que impartan, un taller en el que los estudiantes puedan trabajar mano a mano con trabajadores experimentados, y con laboratorios en los que explorar las nuevas ideas que inevitablemente irán surgiendo.
Con un ejemplo concreto quizá se entienda mejor: pongamos un taller en el que se fabriquen piezas y/o herramientas utilizando tornos CNC, unas aulas en las que profesores con experiencia en el taller impartan clases sobre diseño asistido por ordenador (CAD) y un laboratorio en el que los estudiantes, profesores y operarios colaboren en el desarrollo de nuevos diseños o en la experimentación con nuevos materiales.
El resultado es un entorno que favorece la curiosidad y en el que se potencia tanto el aprendizaje como la experimentación, de hecho se retroalimentan.
Y aquí es dónde salto la chispa y me acordé de una cita de David
Un hacker es un hacker porque obtiene placer. Porque es un yonki de la curiosidad. Y porque en algún momento de la pubertad descubrió que no le importaba que nadie entendiera lo que se siente cuando cruzas la línea, esa frontera escurridiza que separa lo que los demás pueden llegar a entender de lo que sólo tú comprendes. El chute de endorfinas haciendo temblar tu cerebro. A veces el fogonazo es tan fuerte que pareciera que vieras el mundo crearse en ese momento. Por eso no importa el dinero. Por eso no hay horarios
En este momento echo a volar la imaginación y pienso en las posibilidades de todo esto si se realizase en un entorno P2P. Con la innovación disparada sin las barreras al conocimiento que se dan en entornos privativos.
Creo que acabo de ver a lo que se refieren en su manifiesto.
Publicado en GeneralEtiquetas: conocimiento, ideas, p2p
22:27
David de Ugarte
Qué guapo post! Gracias por la cita!
8:22
Fer
Gracias a vosotros por la inspiración!