Cómo desenvolverse en el capitalismo que viene.
Si Urrutia nos describía cómo es el capitalismo que viene en El poder de las redes, David de Ugarte nos muestra la manera de desenvolverse en este nuevo escenario que se nos viene encima en dónde:
Vivir y comunicar en red supone previamente aceptar y vivir en diversidad.
En este libro recorremos la paulatina transformación que han sufrido los medios de comunicación y los cambios en las estructuras de poder que han supuesto, ya que bajo toda estructura de información se esconde una estructura de poder.
Del sistema de postas del sistema centralizado pasando por el telégrafo del sistema descentralizado llegamos al sistema distribuido de la blogsfera actual, en el que un blog por si mismo no constituye un medio de comunicación por si solo pero el conjunto de blogs con su contínua digestión de la realidad si.
El blog es una herramienta de comunicación peculiar. Cumple las caracteristicas citadas por Himannen en la Ética del Hacker, mezcla vida laboral y personal, sin hacer una ruptura entre ambas, son pluriespecialistas dependiendo de los campos de interes del autor en cada momento, están conectados en una red distribuida y el sistema de incentivos se basa en el reconocimiento del resto de integrantes de su red.
En esta nueva situación, las decisiones no tienen una respuesta binaria, o sí o no, sino que son en mayor o menor medida. Es decir, alguien propone y los demás deciden si se adhieren o no a la propuesta. Es la plurarquía. Estamos en un momento en dónde que yo haga algo no supone que otro se quede sin hacer otra cosa, no tiene sentido someterse a la dictadura de la mayoría. La diversidad florece.
Para las empresas aceptar este entorno cambiante, con una lógica distinta a la de un entorno descentralizado es clave para hacer uso de las nuevas tecnologías eficientemente y a largo plazo.
Como comentaba en el post anterior, las empresas van a ver modificada su estructura, haciendo las fronteras entre trabajadores, propietarios y clientes más porosas, menos definidas. Por eso decía que será la identidad común lo que en el futuro mantendrá unidas las empresas.
Dotar de herramientas para que los empleados federen contenidos de sus blogs es una buena manera de hacer que el conocimiento fluya. Por su parte, las contextopedias alimentadas tambien por los empleados sirven para fijar ese conocimiento y crear contexto común aceptado por todos. Generan identidad.
Si nuestro interés no es la empresa sino el activismo social, también podemos encontrar en este manual las claves que nos ayuden a desenvolvernos en el mundo que se nos viene. El mantra a repetir es: discurso, herramientas y visibilidad:
- El discurso a través de una serie de memes, formará una identidad que facilite la comunicación sin necesidad de un centro organizador.
- Las herramientas, que estarán a libre disposición de todo aquel que quiera hacer uso de ellas, facilitando que los activistas que se unan hagan las cosas por si mismos y de esta manera sientan la campaña como propia. Así “contagiarán” a su red, ampliando el alcance exponencialmente.
- La visibilidad es importante para dar confianza a los miembros, acercandose al punto de ebullición. Las ciberturbas de Urrutia cumplen este fin.
La estrategia a utilizar dependerá un poco de la manera en que queramos actuar, bien como un nodo catalizador al estilo de Otpor! o bien como un simple animador que proponga el tema y lo caliente hasta que se adhiera el número suficiente de activistas alcanzándose el tipping point.
El caso del catalizador se dará, creo yo, en redes no suficientemente articuladas, con un umbral de rebeldía alto porque la misma estructura de la red que no estaría suficientemente conectada entre sus nodos haciendo dificil que surja la confianza necesaria. Por eso necesitaría de una estrategia más pensada, que al principio supla esa falta de confianza hasta que prenda la chispa del cambio.
Por su parte, el animador será util en el caso de redes más establecidas con una estructura distribuida, y más habituadas al debate y conversación. Como dice Urrutia, estas redes tienen un nivel de rebeldía más bajo por lo que no necesitan de un nodo hiperactivo que diseñe la estrategia.
Esto me lleva a pensar en la necesidad de una sociedad civil distribuida y activa, participativa, que reaccione dinámicamente ante las injusticias sin necesidad de esperar a que surja un grupo que organice la estrategia.
Y la propiedad intelectual, ¿qué pinta en todo esto?.
Como apuntaba más arriba, el uso y distribucion de herramientas que empoderen a la gente no sólo facilitan que sientan como propias las campañas, tambien responde al espiritu bricoleur que anticipaba Himannen y que en cierta manera apunta Urrutia en la figura del consumidor/productor de El Capitalismo que viene.
Es este gusto por reutilizar lo que nos llevará a pasar de la web 2.0 del mira esto, a la web 2.1 del haz esto.
Pero a la hora de procesar a nuestra manera los materiales que nos encontramos para crear, vemos como la propiedad intelectual, que otorga monopolios a larguísimo plazo, va poniendo barreras a nuestro paso. Para solucionar este problema, de Ugarte propone la devolución al dominio público, o ir acortando paulatinamente los plazos de los monopolios otorgados a los autores. De esta manera se acaba con una barrera a la creatividad que además es ineficiente: el copyright.
Serán estos bricoleurs, como el Gomi no Sensei de quemando Cromo o como el Choi de Dias Verdes en Brunei, los que empujen para que la palabra pirata se vuelva a usar con propiedad.
Publicado en GeneralEtiquetas: indias
5:28
Juan Hernández
Buena lectura y conclusiones!
Un aspecto de todo lo que vamos madurando a lo largo del itinerario (me parece claro que los post ya no solo hablan de la lectura del momento, sino que van incorporando todo el acerbo acumulado) y al que le he dado varias vueltas, creo que viene muy a tono con tus comentarios.
Y me refiero a como integrar a los “excluidos” de la sociedad red, para atender a la necesidad que tú mismo indicas:
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En este punto me parece muy interesante tu distinción entre “catalizadores” y “animadores”, y medito sobre cuál sería la estrategia más adecuado para integrar a todos aquellos que no participan de la sociedad red activamente (pienso en los que no son bloggers, no son hackers, algunos ni siquiera acceden a la Red o usan un ordenador, pero todos comparten la necesidad de cambio social):
- Optar por el papel de catalizador, mas cercano a la experiencia habitual, y dirigir al grupo hacia su umbral de cambio.
- Optar por el de animador, empujando al grupo hacia una participación activa en la sociedad red, de manera que la iniciativa de cambio sea interna al propio grupo (algo mas complejo a priori pero con mejor resultado a largo plazo, según mi opinión)
¿Cómo lo veis?
5:31
Juan Hernández
La “necesidad que tú mismo indicas” a la que me refería, y que por error no aparece en mi anterior comentario, es la que expresas cuando dices:
Esto me lleva a pensar en la necesidad de una sociedad civil distribuida y activa, participativa, que reaccione dinámicamente ante las injusticias sin necesidad de esperar a que surja un grupo que organice la estrategia.
11:16
Fer
Bueno, en realidad lo primero es identificar el objetivo de la campaña.
Creo que es más importante saber si la red a la que nos dirijimos está articulada, si hay instalada una dinámica de discusión y debate. No tanto de las herramientas que utilicen.
Sigo pensando que internet y las herramientas de las que disponemos hoy día son muy potentes y nos dan oportunidades que antes eran impensables, pero que lo realmente importante es la estructura con la que se organiza la red. Eso y la voluntad de diálogo constructivo.
14:22
Juan Hernández
Estoy de acuerdo Fer, no planteaba mi reflexión pensando solamente en internet al hablar de sociedad red.
Me planteaba más bien cómo conseguir, de un modo más general, instalar en grupos sociales que a priori no la tienen esa dinámica de relación e intercambio de información que facilite alcanzar el umbral de rebeldía.
¿Animar o catalizar, según tus palabras?
14:23
Fer
Así de primeras me viene a la cabeza que lo mejor sería la figura del animador, lo malo es que si la topologia de la red no es distribuida puedes correr el peligro de predicar en el desierto, que no llegue a nadie. O por lo menos que no llegue al número suficiente de integrantes de la red por lo que no conseguirás el efecto deseado.
Creo que lo importante no es si animar o catalizar, cada estrategia será mejor dependiendo del tipo de red en el que nos encontremos. Para mí lo importante es “ejercer” la sociedad civil y que por contagio se vaya extendiendo esta actitud.
Al introducir un elemento mutante en una red se puede conseguir que la red cambie de “cultura”.