Usémosla
En linea con uno de los comentarios de Dias verdes en Brunei he estado viendo un video sobre el movimiento que terminó con Milosevic en Serbia, OTPOR. Este movimiento estudiantil demostró que utilizando las herramientas a nuestro alcance se pueden alcanzar logros que realmente cambien nuestra sociedad.
OTPOR desde el principio fue un movimiento descentralizado y cuando creció lo hizo de forma distribuida. Extendiendo su radio de acción fuera de Belgrado para llegar a más y más población. Sin líderes, de manera que cuando se producía un arresto el movimiento seguía sin problemas.
Otra de las características es la originalidad de sus acciones, de hecho todas sus acciones partían de una propuesta original para llamar la atención de la población. No hay que olvidar que la sociedad serbia de finales del siglo XX estaba desencantada con la política nacional. La oposición institucional a Milósevic estaba desacreditada por los múltiples escándalos de corrupción. Era una sociedad resignada al régimen de Milósevic.
Estas acciones tienen por fin despertar a la sociedad, llegan a ella por medio del humor pero luego le presentan la realidad descarnada, las muertes de los jóvenes en las guerras sin sentido en las que Milosevic metió a Serbia, los bombardeos a los que han estado sometidos. De esta manera van preparando el ambiente, para el cambio que vendrá.
Usan consignas llamativas y fáciles, un logo impactante y claramente identificable, una parafernalia pseudo paramilitar como contraposición a la estética heredada del viejo comunismo, pero siempre con un toque festivo, casi naif, que les permite llegar a toda la sociedad. Creo que este punto es una de las claves de su éxito. Para ser capaces de llegar a sectores de la sociedad muy distintos renuncian a presentarse como una opción política más. Asumen el papel de catalizadores, se dedican a preparar el ambiente para que el cambio sea posible.
Y lo hacen de una manera muy inteligente.
Es interesante como este movimiento que empezó con muy pocas personas va creciendo, al principio apareciendo como una organización mucho más grande de lo que realmente era, y cuando ya tienen un peso suficiente, ocupando los espacios que la oposición oficial va dejando. El uso de tecnologias sencillas, teléfonos móviles y correo electrónico, les da una rapidez de respuesta que les hace aparecer como una gran organización. Por ejemplo, cuando el gobierno empieza la represión y los arrestos: son capaces de, en muy poco tiempo, organizar a su gente para concentrarse ante las comisarias y tener preparado una nota de prensa.
Esta rapidez y reflejos contastan con la anquilosada maquinaria post comunista del gobierno, que no supo ver hasta demasiado tarde lo que se le venía encima. Y cuando lo hizo reaccionó con los viejos tics del comunismo: represión y mordaza. Y con esta reacción firma su final.
El principio del fin
Cuando la sociedad serbia ve a la policía apalear y arrestar a sus hijos, tildar de terroristas a unos adolescentes que abogan por la via pacífica, es cuando a la oposición no le queda más remedio que ponerse en movimiento por la senda que OTPOR había estado marcando desde el principio.
La sociedad va alcanzando el tipping point, el punto de ebullición que hará que cuando la gente se lance a la calle sea imparable.
Es el umbral de rebeldia del que habla Urrutia. Y se alcanza cuando Milósevic intenta falsear las elecciones y forzar una segunda vuelta. La oposición inicia una huelga general a la que pronto se adhieren los mineros del carbón. La población pierde el miedo y se lanza a la calle, empieza la marcha a Belgrado desde todo el país y pronto queda claro que la policía no se interpondrá.
La imagen de los camiones llevando los bulldozers a Belgrado da una idea de la determinación de esta gente. No se pararan hasta conseguir lo que es suyo. Al final se produce la toma del Parlamento y Milósevic debe renunciar. Lo que comenzó como un, en apariencia, inocente juego de estudiantes ha conseguido lo que no pudieron los bombardeos de la OTAN.
Qué nos queda de OTPOR
Actualmente no queda mucho de OTPOR, la página del movimiento se limita a mostrar el logo y un inquietante enlace oculto a lo que parece una enciclopedia de materiales de construcción. Lo que si dejaron fue una estela de revoluciones en paises ex soviéticos: Kmara en Georgia, Pora en Ucrania, Zubr en Bielorrusia, Oborona en Rusia, MJAFT en Albania…
Acusados de ser una herramienta de la CIA, de ser una organización dedicada a derrocar gobiernos… creo que lo mas importante es que demostraron el potencial de la sociedad civil en contraposición a las viejas estructuras de poder incapaces de aportar soluciones porque son parte del problema.
Publicado en GeneralEtiquetas: indias
8:04
David de Ugarte
Muy interesante la idea del catalizador, que subraya cómo de alguna manera la vieja organización en partidos y organizaciones permanentes orientadas al estado, es incapaz ya de servir a la cohesión e interacción ciudadana.
19:34
Sin Razón Aparente » ¿Estamos destinados al cambio?
[...] David de Ugarte: Muy interesante la idea del catalizador, que subraya cómo de… [...]
19:11
Sin Razón Aparente » Cómo desenvolverse en el capitalismo que viene.
[...] a utilizar dependerá un poco de la manera en que queramos actuar, bien como un nodo catalizador al estilo de Otpor! o bien como un simple animador que proponga el tema y lo caliente hasta que se adhiera el número [...]
3:08
Sin Razón Aparente » Sobre el porque de construir resilientemente
[...] todo tan negro como lo pintan? Por suerte creo que no. Vivimos en una época en que tenemos las herramientas necesarias para romper el circulo vicioso del que hablaba antes. ¿Cómo? Empoderando a la [...]