Quemando Cromo

Quemando Cromo es una colección de cuentos de William Gibson, nos volvemos a encontrar con algunos que ya vimos en Mirrorshades, El continuo de Gernsback y Estrella roja. Cómo en Mirrorshades volvemos encontrarnos con un mundo sucio, desgarrador. Un ambiente que en ocasiones marea. Un futuro que en algunos detalles nos recuerda demasiado a nuestro presente:
Somos una economía de información. Te lo enseñan en la escuela. Lo que no te dicen es que es imposible moverse, vivir, actuar a cualquier nivel sin dejar huellas, pedacitos,
fragmentos de información en apariencia insignificantes. Fragmentos que pueden ser recuperados, amplificados… (Johnny Mnemonic).
En varios de los relatos se repite la idea de un futuro controlado por las grandes corporaciones, en dónde los Estados han desaparecido, o por lo menos no juegan un papel predominante en la escena política (Johnny Mnemonic, Regiones Apartadas, Hotel New Rose). En ocasiones estas grandes corporacione son empresas, como las que patrocinan la exploración del agujero de gusano de Regiones Apartadas, en otras son las mafias como la agigantada Yakuza de Johnny Mnemonic o las Zaibatsu de Hotel New Rose.
Es muy potente también la figura del cyborg, presente en muchos de los cuentos. En torno a esa idea gira Combate Aéreo. Es chocante la imagen agridulce de los ciborgs que se queman el cerebro pilotando aviones, para la guerra en principio y luego en juegos de salón, cómo la adrenalina que les crea superar al adversario, ser mejor que el otro, dominar a la máquina… les deja vacios. Es particularmente duro momento en el que Deke, el protagonista, vence a su contrincante, busca a su alrededor alguien con quien celebrar su triunfo y se encuentra completamente sólo.
En este cuento también vemos el control social de los sujetos por medio de bloqueos mentales preventivos, seguimos dando vueltas a la sociedad de control que vimos antes.
Volviendo con la idea del pelotazo de adrenalina, la épica de la conquista, de la épica. De sentirse por encima del enemigo. Luchar y vencer. Adicción al riesgo y al éxito. Son los vaqueros de consola de Quemando Cromo. Ensalzando la figura del hacker que vimos en 23. Personalmente me quedo con el Gomi No Sensei, el maestro de la basura, el bricoleur de Mercado de Invierno. Mucho más creativo y cercano que el “coge el dinero y corre” de los vaqueros de consola.
Publicado en GeneralEtiquetas: indias
6:13
David
De hecho gomi es una palabra fetiche en el cpk español y entre los indianos. Gomi es la basura hecha ladrillos, eso de lo que están hechos los aeropuertos flotantes de Tokio, el símbolo del reciclaje último…
18:45
Ivan
Yo me sorprendo continuamente de la capacidad que tienen los autores de ciencia-ficción contemporáneos de, siguiendo aparentemente muchas tendencias tecnológicas y pocas sociales, realizar críticas tan precisas y demoledoras de la sociedad actual. Con el poco empuje de la sátira inteligente, son probablemente los maestros de la metáfora y la alegoría hoy en día.
A propósito, coincido con tu comentario sobre Mirrorshades (como puedes ver en el mío), y me parece muy interesante el debate sobre el futuro que modela el pasado.
13:43
Fer
Si, yo tambien me sorprendo de la potencia de la ciencia-ficción a la hora de imaginar socieades y verbalizar conceptos. Creo que es justamente por esa capacidad de dibujar un futuro deseable, o no, que es útil para lanzar debates que a la larga pueden ser fructíferos.